miércoles, 30 de diciembre de 2009

lunes, 21 de diciembre de 2009

Reportero Vs Periodista-Orquesta

Hace un par de meses una compañera me preguntaba en León qué opinaba de la cada vez más extendida costumbre del Periodista-Orquesta en lo medios de comunicación. No soy ni un periodista excesivamente experimentado, ni un gurú de la comunicación. Pero no pude hacer otra cosa que criticar enérgicamente esta práctica. Su respuesta fue: "pero tú compaginas la fotografia y la redacción en tus reportajes". Lejos de callarme, como si este comentario hubiese supuesto un golpe a mi crítica, argumenté, bajo mi punto de vista, la diferencia entre el trabajo de reportero con el de Periodista-Orquesta.
La principal diferencia reside en los tiempos y los lenguajes. Cuando un periodista es enviado a cubrir una rueda de prensa con cámara y grabadora ha de estar pendiente de ambas herramientas, cuidando que la imagen sea decente, perdon, que se vea algo en la imagen, cada día la fotografía tiene menos valor, y atento para tomar notas y realizar las preguntas oportunas, preguntas que cada día brillan más por su ausencia. Por ejemplo, hace unas semanas en una rueda de prensa en México la foto la pillamos los que estábamos concentrados, sin despegar el visor de la cámara de nuestros ojos, en los gestos de las dos personas que estaban hablando. Eso sí, que nadie me pidiese que destacase una frase porque todo lo escuché a medias. Pero si dio la casualidad de que algún redactor estaba tomando notas y tuvo que hacer su foto, retrataría un momento cualquiera justo cuando ambos se sentaron ante la mesa.
Cuando el reportero se plantea un reportaje parte de la premisa de que va a trabajarlo con más tiempo, que va a tener tiempo de hablar, de observar, escuchar, aprender... que si bien lo ideal no es compaginar la escritura y la fotografía en un mismo trabajo, es cierto que es más llevadero. Podrá reflexionar. Tomar su tiempo en buscar las fotos, en encontrar el momento. Y llegada la hora de escribir, plasmar con sus palabras el contenido del tema.
Hace años un amigo sevillano me preguntaba mientras me mostraba unas fotos, ¿Andrés, cómo puedo hacerlo? cuando me siento a escribir un texto para mis reportajes describo las fotografías. Olvidate de lo que has editado en las fotos, le dije. Cuando escribas el texto no pienses en las fotos, sino en la historia. Han de ser complementarias, pero no iguales. Aunque los lenguajes son distintos han de contar la misma historia, pero no son una película en la que narres lo que se ve.
Gran parte de las discusiones entre fotógrafos y redactores vienen por ahí. "Es que en mi texto hablo de... y quiero que la foto sea..." Cambiemos la frase "Es que en mi foto muestro... y quiero que tu texto hable de..." ¿por qué no? ¿por qué esta última frase suena tan injusta?.
Igual que Bert, que aparecía en Mary Poppins tocando el acordeón, la trompeta, el bombo y los platillos, su música jamás se parecería a la de una orquesta en la que cada músico tocase uno de los diferentes instrumentos; son numerosos los compañeros que a diario se ven obligados a realizar el trabajo de quienes antes tenían al lado, muchos lo hacen porque no les queda otra, otros muchos por demostrar de lo que son incapaces, y otros por joder, claramente. Discusiones al respecto he tenido muchas. Que lo he tenido que hacer, por supuesto, en un par de entrevistas, el resultado ha sido un fracaso, por alguno de los dos lados o por ambos.
Cuando hace un par de meses mi compañera me hizo esta pregunta llevó a la mesa ante la que hicimos la entrevista una cámara en una funda, no sé si tenía la intención de sacarla, pero jamás me fotografió.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Peregrinación a Guadalupe



viernes, 11 de diciembre de 2009

domingo, 6 de diciembre de 2009

Caminando

Se acerca vertiginosamente el día, mientras los demás se encargan de recordármelo. No es que no me guste cumplir años, pero es, junto con fin de año, la fecha más adecuada para mirar atrás y hacer una reflexión sobre el último año, y en este caso por su proximidad son demasiadas reflexiones en tan poco tiempo. Y no lo llevo bien, nunca lo he llevado, salvo cuando de pequeño era una de las fechas destinadas para que te colmasen de regalos, y aquello era lo que contaba.
Y miro atrás, como lo llevo haciendo desde hace un mes, porque se cumplió un año desde que dejé el trabajo y Madrid. Tercera reflexión. Y desde entonces tengo la sensación de haber estado viviendo a media jornada, tomando un camino difícil cargado de baches y con alguna satisfacción, pero que tardan en llegar, y ese tiempo invita a tirar la toalla. Una vida a salto de mata a ratos, con una cámara y un ordenador en la mochila como toda estabilidad. Viendo, buscando, ofreciendo, y alguna vez vendiendo. Ganando dinero... de momento no.
Pero he conocido gente increíble, gente que se ha volcado conmigo, que me han sabido echar una mano, que saben estar ahí, que saben dar el empujón oportuno, atienden a la petición de consejo, y animan, sin tener obligación de hacerlo, simplemente por camaradería. He descubierto, conocido, reencontrado, aprendido...
Entonces llegará el día y me joderá cumplir años, recibir felicitaciones, porque me daré cuenta de que el tiempo va pasando y uno no puede huir por lejos que se vaya de las responsabilidades consigo mismo, porque el tiempo pasa, uno crece y ha de decidir que quiere hacer con su vida y ser consecuente con ello.

“somos lo que somos por una herencia secular, y seremos lo que seamos según vayamos eligiendo nuestro destino y nos encaminemos hacia el” (Vicente Palacio Atard)

viernes, 27 de noviembre de 2009

domingo, 22 de noviembre de 2009

chilango park

martes, 17 de noviembre de 2009

Yo también quise hacer huelga de hambre con Estrada, pero me comí un cruasán

El hambre afecta a 1020 millones de personas en el mundo, ¿y a un sólo tipo en León? Él es el que sale en el periódico. Pero nadie piensa en los más de veinte casos registrados este año (que ya habrán sido más, seguro) de niños muertos por desnutrición en las aldeas del corredor seco de Guatemala, sólo por poner un ejemplo. Siempre crei en que la labor los medios es contar lo que hay, pero a los lectores no les gusta ver la cruda realidad contextualizada en el "daily life" de los que lo padecen. Asegura Estrada «aunque los periodistas no debemos ser noticia, la causa justifica la excepción», la excepción que podría justificar esto sería aquel reportaje en profundidad que ayudase a comprender ya no el hambre en el mundo, sino en León.

Por Dios, somos periodistas, olvídate de salvar el mundo, limítate a hacer tu trabajo: ¡cuenta qué es lo que pasa en el mundo y ayuda a que la gente lo entienda!

jueves, 29 de octubre de 2009

bye bye soitu

Era una de las primeras noticias que recibía al aterrizar ayer en México. Íbamos en el coche y me lo iban diciendo "contrástalo, pero creo que ha cerrado el periódico ése donde publicabas". Volvía al continente americano con ganas de atacar nuevos temas y colgarlos aquí de nuevo, pero no va a ser así. Hoy, entre el cansancio, las dudas y el cambio horario apenas he dormido. He decidido dedicar un día de silencio, y el obturador de la cámara se ha quedado callado.
Hace un mes me quedaba igual de pálido que unos compañeros salvadoreños al ver que los temas que ellos habían visto en soitu eran mios. Yo no podía creer que allí los siguieran. He disfrutado mucho trabajando con una redacción a la que sé que en alguna ocasión he podido traer de cabeza, que desde la distancia me ha enseñado tanto, y que ha respetado tanto mi trabajo.
Pero hoy escribo con tristeza, por eso sólo puedo dar las gracias. A Sindo y a Borja por haber contado conmigo, a todos los compañeros de la redacción porque os habéis portado genial y habéis trabajado mucho, muchísimo, para que todas las propuestas saliesen lo mejor posible.

Un fuerte abrazo a tod@s

sábado, 3 de octubre de 2009

miércoles, 23 de septiembre de 2009

De vuelta a Honduras en convoy


La oscuridad de las calles de Tegucigalpa recibía el convoy que entraba esquivando las barricadas y los restos de ruedas quemadas del anillo periférico. Finalizaba así la entrada a Honduras. Dos meses después vuelvo a tierras catrachas. El 22 de julio lo hacía para fotografiar la vuelta de Zelaya, hoy lo hago una vez él ya ha entrado.
Cansado de oir todas las semanas posibles fechas de vuelta decidí salir del país. Había venido para pasar como máximo una semana, el viaje se alargó dos meses que se convirtieron en el cuento de “Pedro y el Lobo”. El lunes, había regresado a casa hacía menos de 24 horas, nos enterábamos de la vuelta a escondidas de Mel. Primero fueron las dudas sobre la certeza de la noticia, luego el cansancio de dos meses de trabajo tratando de sacar temas en tres países distintos y el compromiso de terminar la edición de trabajos pendientes. El viaje seguía en el aire. Al final, a las once de la noche estaba comprando el billete para volar hacia San Salvador y tratar de llegar por tierra. Comenzaba el convoy. Ya éramos dos, el mexicano David de la Paz y yo.
La noche se pasó organizando todo lo posible el viaje y preparando el equipaje. Un sueño veloz y concentrado. Dos horas. Y de nuevo a encender el ordenador para estar pendiente de lo que estaba pasando en la ciudad que menos de tres semanas antes abandonaba aburrido por el tedio de una situación que se había convertido en un “día de la marmota”.
Ya en el aeropuerto se fue sumando gente. Llegábamos a El Salvador y ya eran dos los coches. Por el camino uno más se unía antes de la frontera de “El Amatillo”. Donde numerosos camiones se están concentrando a la espera de que finalice un toque de queda que se prorroga continuamente y recuerda a la situación de la frontera de “Las Manos”, entre Honduras y Nicaragua, hace dos meses, cuando Zelaya protagonizaba su segundo intento de regresar.
Pasado el sexto retén policial camino de la capital hondureña se duplicaban los coches y ya éramos seis acercándonos a Tegucigalpa. Primera parada los del Intercontinental, después el Clarion, para finalizar, los de los hoteles de la zona de Palmira, cercana a la Embajada de Brasil, donde había que esquivar los restos de la batalla campal que esta mañana se produjo entre las fuerzas de seguridad y a los que allí se concentraban.
En la radio, noticias de heridos en enfrentamientos con la policía en las diferentes colonias en las que al parecer la gente se habría organizado en pequeños grupos de resistencia. Un incipiente caos que nadie se atreve a vaticinar con seguridad como se desarrollará. Mañana, con la luz del día, se verá mejor la realidad.

jueves, 17 de septiembre de 2009

La historia de "Little One"




http://www.soitu.es/soitu/2009/09/16/actualidad/1253084922_429147.html

sábado, 5 de septiembre de 2009

Reflexiones de un marero

"Por mucho que me quite los tatuajes seguiré siendo pandillero, para dejar de serlo necesitaría un trasplante de cerebro, lo que he vivido no lo puedo negar, y eso es parte de la pandilla. Ahora he renunciado a la violencia, pero jamás renunciaré a la Mara"

viernes, 4 de septiembre de 2009

Hace poco menos de mes y medio llegaba a Honduras con la casi certeza de que Manuel Zelaya no iba a entrar, y aun no lo ha hecho. Casi con lo puesto, con la intención de que aquello no durase mucho, unos 4 días, una semana. Pero fue hasta hoy. Con una salida medio precipitada, con destino a Guatemala, a fotografiar las hambrunas, con parada obligada para rendir tributo a un compañero que se metió en el ambiente más peligroso. Las Maras.
Algún hijo de puta apretó el gatillo porque estorbaba la mirada de Cristian Poveda. Pero el trabajo ya estaba hecho. Ya se había mostrado en algunos sitios. ¿Qué sentido tenía silenciarle?. Con tristeza hablan sus compañeros, mientras uno dice "pero si por la mañana me había mandado un mail".

miércoles, 2 de septiembre de 2009

domingo, 30 de agosto de 2009

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/30/castillayleon/1251641336.html

jueves, 20 de agosto de 2009

¿y usted es fotógrafo, verdad?

Me subía a un taxi, uno de tantos que hay en Tegucigalpa, con la desconfianza que tiene uno acerca de los conductores, por la mala fama de algunos, y tras un rato de silencio me pregunta el conductor "¿y usted es fotógrafo, verdad?".
¡Mierda!, pensé para mí, a saber ahora de qué me conoce éste. Y lo que es peor aún, llevo dos cámaras y tres objetivos encima. Nadie debería saber lo que llevo encima, es una mochila de montaña normal y corriente. Así que de perdidos al rio, y le pregunto - ¿Y usted cómo lo sabe?
Lo he visto varias veces en televisión durante las marchas.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Tras varios días en calma, el jaleo ha vuelto a la capital de Honduras

http://www.soitu.es/albumes/2009/08/12/los_seguidores_de_mel_siguen_en_sus_protestas/index.html

http://www.gettyimages.com/detail/89751593/AFP

miércoles, 5 de agosto de 2009

Noche en Tegucigalpa

sábado, 1 de agosto de 2009

Octavo día en Honduras


Una semana después de que Zelaya quisiera entrar, o amagase, a Honduras, cuando la prensa internacional estaba pendiente de sus movimientos retransmitiendolo en directo, parece que esto va perdiendo su importancia en el extranjero a medida que los compañeros se van volviendo a sus países de residencia.
Hoy aparecía en la marcha Xiomara, la exposa de Mel, y decía una frase que aclara un poco esta situación, en lo que se está convirtiendo, y que explica que no todos los que están en contra del Golpe están a favor de Zelaya "La lucha no es por Zelaya, es por el Pueblo"

viernes, 31 de julio de 2009

Quinto, Sexto y Séptimo día en Honduras

Cuando todo parecía que se estaba calmando. Los retenes de la carretera de Oriente, que une Tegucigalpa con el puesto fronterizo de "Las Manos", Nicaragua, se retiraban, al menos de forma parcial. La prensa extranjera había comenzado su retirada. Hoy de nuevo todo ha vuelto a revolverse un poco. Un muerto, numerosos heridos. Una de esas marchas que se vienen realizando desde hace un mes y que parecían haber perdido fuerza. La policía ha cargado, y ademas de los damnificados, al parecer, hay más de una treintena de detenidos.
Ya iban demasiados días en aparente calma.

lunes, 27 de julio de 2009

Cuarto día en Honduras




"¡Aquí Radio Tegucigalpa, la onda expansiva!", que diría Pedrín al contestar el teléfono. Realmente es Radio Globo, y escribo desde su control de sonido.

Tercer día en Honduras

sábado, 25 de julio de 2009

Segundo día en Honduras



Acaba el día, el reloj marca las 00.50, mientras en España, 8 horas más, la gente ya estará acudiendo al trabajo. El día comenzaba pasadas las 6 desayunando con compañeros de agencias internacionales. El camino a la frontera,interrumpido por retenes, y algún pequeño enfrentamiento.
Zelaya no pasó de tierra de nadie. Tras un toque de queda marcado a medio día, solo la prensa podía acceder a la frontera. Y algunos incondicionales que habían caminado horas por el monte para llegar a dar su apoyo.

viernes, 24 de julio de 2009

Primer día en Honduras



El dia llega a su fin. Han sido mas de 36 horas de tension y decisiones, de carreras y de insomnio. Los vuelos han durado poco. La espera en Guatemala fue incomoda echando una siesta abrazado a las camaras. La entrada a Honduras, mas sencilla de lo que podia imaginar, incluso presentandome como periodista, las bromas y las risas con los policias de la entrada me abrieron felizmente la puerta de un pais que a primera vista no aparenta la situacion real.
Poca presencia militar en las calles. 'Musica para la paz' animando la plaza de la
Catedral. Los seguidores de Zelaya se van aproximando a la frontera. Los que aun hablan de él como presidente. Algunos de los policias se han rebelado afirmando que ellos no impedirán la entrada. La situación, después de casi un mes en cuando menos surrealista.
Me voy a la cama, mañana intentaré sumarme a la caravana de periodistas que irá a la frontera.

miércoles, 15 de julio de 2009

Rapa das Bestas - Sabucedo

lunes, 6 de julio de 2009

La última "Rapa"


Marcaba el reloj las dos de la madrugada cuando Tomás se metía en su saco en el campamento improvisado bajo la carpa. Eran poco más de las seis cuando las campanas de la iglesia de la localidad gallega de Sabucedo llamaban a misa. Entre tanto, uno de sus caballos, que permanecía separado de la manada, arrastraba el generador al que había sido atado. Mientras, otro tenía que ser sacado del corral por haberse peleado con sus compañeros. Los nervios se habían apoderado esa noche de jinetes y caballos. Para alguno de los caballistas que subirían con Tomás al monte era su primera experiencia, él afrontaba esa noche con el convencimiento de que sería su última vez.

Pasaban las ocho cuando los jinetes comenzaban a ensillar los caballos. La primera subida sería hasta el “prado del medio”, donde eran conducidas las diferentes manadas que viven en libertad durante todo el año en las cercanías de Sabucedo. Desde allí, la mañana sería una sucesión de idas y venidas para buscar, reunir y conducir a los caballos dispersos por el monte.

Los ojos se dirigían al monte donde una niebla cubría las laderas y las nubes del cielo hacían dudar que durante el día fuera a brillar el sol. Los verdes prados y los árboles flanqueaban la carretera que llevaba al camino de subida, donde los tojos cubiertos por el rocío de la mañana comenzaban a apoderarse del paisaje.

Apenas llegando, la primera manada. Nervios. Los jinetes inexpertos trataban de acertar con sus movimientos pero los caballos se resistían a perder su libertad y se escapaban. Varios caballistas se lanzaron a recuperar el grupo, entre ellos Tomás. Cualquiera diría que la noche anterior durante la cena confesaba al último en sumarse a su grupo que esa era la última vez que participaba. En su interior un cáncer le está consumiendo en vida.

Tras un pequeño descanso en el “prado del medio”. El grupo se reunía. Tomás ya había ayudado bajando varias manadas. Su grupo le acompañaba de nuevo. Partían a buscar a los últimos caballos. El cansancio iba haciendo mella en todos. El sol del mediodía calentaba una mañana fresca que había amanecido con niebla. Guiando a las “bestas”, Tomás daba indicaciones con la seguridad del que ha cabalgado por estos montes durante toda su vida “Cierra el paso ahí, junto a los pinos, pero cuidado con la zona embarrada”. Una nueva manada llegaba a su destino intermedio, a reunirse con el resto de caballos. El paso previo a bajarlos al pueblo de Sabucedo.

Comenzaba otra subida. Todos juntos iban a buscar otro grupo de animales. Parecían los más lejanos. A medio camino una voz. “Mirad al horizonte, ¿veis aquello? Es la ría de Villagarcía”. Diferentes tonalidades de verde se iban perdiendo a lo lejos mientras los ojos se adaptaban a la distancia para distinguir el paisaje. Los caballos, al paso, caminaban cansados tras las galopadas de la mañana por los caminos sorteando las piedras sueltas. Un último esfuerzo.

De repente, hombres y mujeres contenían en lo alto de una loma a la última manada. Tomás se abría paso por delante del grupo acompañado por el más inexperto de sus discípulos “¡tú, acompáñame!”. El resto de jinetes los rodeaban para que ningún caballo se escapase mientras se abrían paso entre los matorrales que crecían en algunos casos hasta las rodillas de los jinetes, arañando sus piernas y los lomos de los caballos que saltaban algunos de los tojos para librarse de sus pinchos. Para un hombre que sigue un tratamiento de quimioterapia que le provoca una sensibilidad tal que hasta el agua de la ducha le duele, aquello tenía que ser un infierno, pero Tomás no perdía la concentración ni las ganas. Lo primero era reunir a todos los animales.

Los jinetes que recorrían las laderas buscando a los últimos caballos se iban sumando a la escolta. Los vecinos y los curiosos que habían subido caminando se apartaban abriendo paso. Los animales seguían la ruta marcada por su propietario que caminando iba dirigiendo. Según se acercaba el punto de reunión la tensión aumentaba. A unos doscientos metros, la cabalgada final. La manada entraba rápido en el corral improvisado. Tomás con gesto de satisfacción buscaba de nuevo la atención de su más reciente discípulo. Una sonrisa y el pulgar derecho en alto. Buen trabajo.

La bajada fue la parte más dura. El cansancio acumulado hizo mella en Tomás que a ratos cabalgaba, a ratos caminaba. La adrenalina se había quedado en la parte alta y la debilidad del enfermo comenzaba a ser patente por primera vez en el día. La mañana había sido extenuante, que se había sumado a una noche larga y ajetreada. Su inseparable perro “Mao” escoltaba su caminar. Sus manos, destrozadas por el tratamiento dejaban escapar alguna gota de sangre.

Ya en Sabucedo un último esfuerzo para desensillar y recoger a sus caballos tras darles de beber, habían trabajado muy duro. Después, una frase en sus labios “dejadme unos minutos, necesito descansar”.



Un aloitador saca un potro del curro de Sabucedo antes de que empiece la "rapa"

martes, 16 de junio de 2009

Hoy me volvían a preguntar por la religión y recordaba ésta fotografía de dos estudiantes de la Universidad de Bir Zeit, que tomé al caer la tarde de un día de Mayo de 2006.

lunes, 15 de junio de 2009

Una mujer palestina camina al atardecer en la localidad cisjordana de Bilin. (Palestina, 2006)

Y una pregunta en el aire ¿Qué pasará con la posible creación de un estado palestino?

sábado, 13 de junio de 2009


Claudio Esteva Fabregat

http://www.soitu.es/soitu/2009/06/13/actualidad/1244911724_738666.html

jueves, 11 de junio de 2009



Veracruz

miércoles, 10 de junio de 2009

No sé porqué me acabo de acordar de aquella canción de Sabina "Yo me bajo en Atocha". Acababa de pedir un helado en un Burger King para aprovechar la conexión a internet y leer las noticias antes de volver al hotel cuando, mientras encendía el ordenador, su letra comenzó a sonar en mi cabeza.

Aún recuerdo la primera vez que me bajé en Atocha. No había cumplido los 18. Estudiaba en la Universidad de Segovia, y me iba a ver a la primera chica con la que tendría algo serio, pero aún no lo sabía, de hecho apenas la conocía. Pasó el tiempo y cumplí los 19 en Madrid, a donde me había trasladado al finalizar el primer curso. Meses después la relación se rompía.

Pasaron los años. Poco a poco me iba haciendo más a la ciudad. En ocasiones acogedora, otras veces dura como sólo ella sabía serlo; bueno, ya decía Joaquín "a mitad de camino entre el infierno y el cielo". Me fui asentando, o crei ir haciéndolo. Corrí, tan rápido como pude, hasta que los acontecimientos superaron mi velocidad y hubo que parar. Otra decepción. Otro fracaso. O quizás sólo un aviso, una lección. Frena, no corras, y busca tu camino. No lo fuerces.

"He llorado en Venecia,
me he perdido en Manhattan,
he crecido en La Habana, he sido un paria en París,
México me atormenta, Buenos Aires me mata,
pero siempre hay un tren
que desemboca en Madrid."

sábado, 6 de junio de 2009

A la hora de las copas suena Quique González en el ipod, me peleo con las sábanas por acomodarme en la cama, y en mi regazo descansa el pequeño ordenador desde el que escribo, y le doy vueltas a las próximas fotos pensando en donde ir y qué retratar. De la pereza de hacer el equipaje no me preocupo, hace tiempo aprendí a viajar con lo mínimo.

Meses atrás, hará casi un año rompí con todo. Mi vida personal, mi trabajo. No había sitio para más. Vaciaba un petate que sigue así desde entonces. Y emprendía un viaje sin rumbo ni destino, tratando de conseguir que fuera el camino el que me llevase a algún lado y el tiempo el que me colocase en mi lugar.

La primera parada fue Londres. Viaje de un día. La locura de irse con unas fotos bajo el brazo con la firme idea de conseguir trabajo. Reunión de una hora, o quizás más. De las buenas. Café. Una terraza. Conversación informal sobre fotografía. Un compromiso de darme encargos si me decidía a ir. Y una frase que me abriría los ojos. “Andrés ¿qué tipo de fotografía te gustaría estar haciendo dentro de 5 años?”. La respuesta me trajo aquí...

viernes, 29 de mayo de 2009

6x6=...

jueves, 28 de mayo de 2009

Varios días en silencio no hablan bien de nada. Pero lo cierto es que llevo varios días demasiado tranquilo, otros demasiado movidos, y otros padeciendo las consecuencias de los cambios de ritmo. No sé si esto justifica la falta de actualidad en el blog, pero desde luego me ayuda a sentirme mejor.
Que cierta la frase de Beckett de que "No hay pasión más poderosa que la pasión de la pereza". Cuando coges el ritmo, aquí en México lo agarras, es la propia inercia la que te ayuda a mantenerte en movimiento, por eso siempre me ha gustado montar en bicicleta. Pero cuando lo pierdes, el esfuerzo para recuperarlo te hace flaquear.
Recuperado, o casi, de un pequeño problema intestinal, y harto de estar en casa. Ansío el momento de cargar la 6x6 con los carretes que tengo en la nevera esperando para ser usados. A ver si así recupero el ritmo y desbloqueo mi mente.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Los Diableros de la Central en Soitu
http://www.soitu.es/albumes/2009/05/19/mexico/index.html

viernes, 15 de mayo de 2009

Diableros


Se conoce por "diableros" a quienes arrastran los "diablos", que es el nombre que reciben los carretillos en México. La central de Abastos de la Ciudad de México es la más grande del mundo, y por sus 305 hectáreas son miles los carretilleros que se ganan la vida transportando mercancía de uno a otro lado del Mercado.



Central de abastos del Distrito Federal

martes, 12 de mayo de 2009

Vuelta a la normalidad

Hoy llega la lluvia, ayer avisaba. Poco a poco la normalidad vuelve a la ciudad de México. Las mascarillas azules van dando paso a las caras de sus habitantes, a los que ya se ve por sus calles y el tráfico gobierna de nuevo el caos de la ciudad.
Las clases han vuelto, y yo a ellas. Mejor dicho, he vuelto por un día a la universidad. Esta vez no en calidad de alumno sino de profesor, eso sí, invitado. Toda una experiencia. 6 alumnos, 6; por lo menos no eran las 5 de la tarde. Una buena faena. ¡Qué taurino! Más de tres horas hablando sobre fotoperiodismo. Sobre sus fotos y las mías. Un poco de influenza, y su tratamiento informativo. Sobre su trabajo. Sus objetivos en esta profesión. Sus razones para estudiar una asignatura de fotoperiodismo.
Y dándoles un consejo. Quizás aventurado e inconsciente. Quizás apocalíptico. Puede que realista. "No trateis de salvar el mundo, sólo contad lo que pasa, ese es vuestro trabajo". Recuerdo el día en que Navia en un taller le dijo a un alumno, algo así como -si en esta vida consigues salvarte a tí mismo, ya es bastante.

jueves, 7 de mayo de 2009

De nuevo en Soitu, fotos de México

De nuevo en Soitu, fotos de México

http://www.soitu.es/albumes/2009/05/07/apertura_de_puertas_en_mexico/index.html

Vuelta a casa

martes, 5 de mayo de 2009

Primer trabajo de México en www.soitu.es

http://www.soitu.es/albumes/2009/05/04/mexico/index.html
Wendy corretea por la casa, se para y observa la vida de sus habitantes. Pregunta qué haces mientras con su mirada trata de adivinar la respuesta. Mientras Susana, su madre, continua con su trabajo. "Wendy, ven aquí". Hoy tampoco ha habido clase, pero alguien tiene que cuidar de los niños, y en este caso a Susana le toca llevarse a su hija a su lugar de trabajo. Ella es asistenta.
Puede ser que en otra parte de la ciudad, o quizás a una o dos manzanas, un padre juegue con sus hijos mientras se pregunte en qué momento volverá la normalidad a México y podrá volver a trabajar. Es camarero, o aparcacoches, pero todos los restaurantes están cerrados, "sólo para llevar" reza en la entrada de los locales. Su sueldo se basaría principalmente en las propinas que le dejan los clientes. Pero no los hay.
Como medida extraordinaria, y extrema, se decretó hace días un toque de queda oficioso y se pidió a los ciudadanos que no salieran de sus casas, todo para evitar que creciese el número de afectados. Pero muchos de aquellos que no se han visto afectados por la "Influenza" están padeciendo la pérdida de parte de sus ingresos, o la totalidad. El país ha estado casi paralizado.
Si a esto unimos el alto número de cancelaciones en los viajes vacacionales que se esperaban para el próximo verano, el resultado es que la economía mexicana se verá muy afectada. Hasta que el prejuicio hacia el mexicano supuestamente afectado por una gripe porcina no desaparezca, no volverá la normalidad a éste país.
Pero las consecuencias pueden ir mucho más allá que la pérdida de turistas y una serie de clichés que romper. Si la economía se llega a ver afectada en un país tan polarizado como éste, los más afectados serán, como siempre, aquellos de estratos sociales más bajos. Por ello ya hay quien teme que aumente la inseguridad. Puede que sea ir muy lejos con ideas semejantes, pero lo cierto es que la paralización de las actividades durante tanto tiempo no va a traer buenos resultados para la economía del país azteca.
Por lo pronto, Wendy volverá el miércoles, correteará por casa mirará como el chico del acento raro consulta su ordenador y preguntará ¿qué haces?.

jueves, 30 de abril de 2009

Ya ha caido la noche sobre México. Un avión cruza el cielo sobre la avenida de Insurgentes, llevando dentro más gente de la que se alcanza a ver por la calle. Pocos coches, menos peatones, y algunos viajeros en el Metrobus. Lo que debiera ser uno de los más bulliciosos momentos del día se convierte en un paseo acompañado por la soledad de las calles. Al menos se ve gente. Pero apenas el reloj marca las 9 de la noche.
Las zonas residenciales permanecen vacías, silenciosas, oscuras. Algunos coches aparcados a las puertas de las casas, por la mañana permanecerán ahi, porque cada día menos gente está yendo a trabajar. La ciudad se vacía por dentro, pero llena sus casas. Los que han podido han adelantado su puente. Los que no, se conforman con la televisión.
En la radio periódicamente se recuerdan las medidas higiénicas a seguir para evitar contagios. Las mínimas. Las de siempre. Las que una madre obligaba a cumplir a su hijo pequeño. Y un rumor en el ambiente de toque de queda, casi informal, una recomendación del presidente Calderón pidiendo a los habitantes que no salgan de sus casas en los próximos 5 días. ¡A dónde vamos a ir si está todo cerrado!

miércoles, 29 de abril de 2009



En la ciudad sin horizonte cuando cae la tarde y miras hacia el Este los edificios se pierden entre una nube de contaminación, un manto grisáceo que cubre las montañas que rodean la ciudad y hace que la línea que separa el cielo de la tierra se desvanezca.
La tranquilidad que reina el DF se respira mezclada con su contaminación, pero hoy no son tantos los coches que contaminan el ambiente, ni tanta la gente que respira en la calle. La tranquilidad que reina el DF es la calma que a uno le hace pensar en cuanto durará esto y en qué se quedará. La tranquilidad que reina el DF es un fantasmagórico letargo que con su manto recorre la ciudad en silencio mirando a los ojos de sus habitantes que con la mirada perdida tratan de comprender.
En la ciudad sin horizonte cuando cae la tarde y miras hacia el Este uno se pregunta ¿por dónde saldrá el sol mañana?

martes, 28 de abril de 2009

Un inciso en la Influenza

Se despertaba el día a las 9:20 de la mañana en el DF, hacía menos de tres horas que había conseguido conciliar el sueño. La cafeína, los últimos acontecimientos y la preocupación por los que están lejos se habian conjurado para desvelarme. El mensaje decía "todo ha ido muy bien. Un besito". Mi madre acababa de salir de una intervención en el corazón, previa a la que le practicarán el jueves para implantarle un desfibrilador.
Para aquellos que hayais entrado en el blog con la intención de ver algo de México, disculpad la interrupción. Para los que esteis al tanto, es un mensaje de tranquilidad y una buena noticia. Todo está yendo bien. Otro asalto ganado en una pelea que dura ya más de 13 años.
El día antes de venir, mis temores se disparaban, conseguí sobreponerme para comenzar el "proyecto hispanoamericano", ¿recordais? "Me voy, para buscar en otro lugar una razón para seguir dedicándome al fotoperiodismo". La encontré.
Y tú, mamá, que en unos días no podrás leer esto, tranquila, todo está yendo bien, bastante bien. No creas todo lo que mis compañeros españoles cuentan. Muchos de ellos no están aquí.



“Mañana voy a comprarme unos guantes” sentenciaba hoy Mauricio, un taxista del DF un tanto obsesionado con la higiene para evitar el contagio de la Influenza. Mascarilla, pañuelo para frotarse los ojos. “El problema viene cuando te tocas la boca, la nariz o los ojos; si tocas donde ha tocado alguien infectado es cuando te puedes infectar” alecciona a los clientes que suben a su taxi.
México temblaba a media mañana, las oficinas se desalojaban, y la gente que había acudido a trabajar llenaba los alrededores de los edificios de oficinas acompañados por miembros de protección civil y policía, ocupando los espacios que dejaban libres los transeúntes que hoy tampoco caminaban por las calles, y los pocos niños que jugaban en los parques lo hacían solos.
Pero la sonrisa no se pierde, el ser humano siempre es capaz de plantar cara a la adversidad, y si bien bajo el “tapa bocas” sólo se intuye, ya hay quien lo decora para alegrar el paso por el Zócalo, o quien directamente se lo quita para poder besar libremente a su pareja.

lunes, 27 de abril de 2009




Cuando el silencio es prolongado una sensación de tristeza se apodera de la gente. Cuando la mascarilla cubre tu boca optas por mantenerla cerrada y prolongar así el silencio. Cuando tantos llevamos la boca tapada y no hablamos convertimos al DF, una de las ciudades más bulliciosas en un alma triste que camina a paso lento como los pocos habitantes que se atreven a salir a la calle.
Pero el desconocimiento, la alarma social, la rápida aparición de casos, hace que ninguno seamos capaces de evaluar en su justa medida la magnitud de la situación. Mañana tampoco habrá clase. En toda la semana no la habrá. Muchos trabajadores no acudirán a su puesto de trabajo por precaución.
Es bien sabido que antes de lanzar una alarma hay que intentar frenarla, y es de ley que un Gobierno no quiera alarmar innecesariamente a su población. Pero según van apareciendo datos se vé que esto podría venir de más atrás. Que un periódico lanzase la alarma en portada y a toda página fue algo que llegué a considerar como amarillista, pero quizás en este caso debería reconocer el hecho de un ejercicio periodístico que cumplió la máxima de "el pueblo quiere saber", sólo que el pueblo vivía feliz en la ignorancia, y los únicos que quería saber eran los familiares de los que habían fallecido sin saber que padecían.
Son ya varios los países que cuentan con casos de "Influenza", y parece que todos tienen el mismo punto de origen, Mexico DF. Una zona cero de más de 20 millones de habitantes que ha silenciado sus calles. Hoy de nuevo saldré a las calles a encontrarme de nuevo lo que ayer y antes de ayer ví, a buscar una historia nueva. A tratar de hablar tras mi máscara a otra máscara con una persona detrás.

domingo, 26 de abril de 2009

Evitaba quitarse la mascarilla mientras con sumo cuidado se maquillaba sentada en un banco de la Avenida de la Reforma, quizás esperando al autobús. La ciudad de México habia amanecido en casa, y en sus calles se notaba cierto temor matinal.
El tráfico era más fluido que de costumbre para una mañana de sábado, y por las calles no caminaba mucha gente, algunos de ellos con la cara descubierta, otros con la mascarilla medio quitada, retando a una enfermedad que no tenían muy clara cuál era. La desinformación y el cruce de noticias contradictorias, datos que varían de unas fuentes a otras y el sensacionalismo de algunos medios ayudaban a que se surgiese el temor entre muchos ciudadanos y que otros lo tachasen de ser una cortina de humo.
Mi realidad es que todos a mi alrededor estamos bien.
Mañana os seguiré contando.


jueves, 19 de marzo de 2009

Howick. Southafrica

lunes, 16 de marzo de 2009

Tel Aviv (2006)

jueves, 12 de marzo de 2009


Cape Town, Southafrica

miércoles, 11 de marzo de 2009


Southafrica

lunes, 23 de febrero de 2009

Alicia & Oscar, smiling after skiing

domingo, 1 de febrero de 2009