miércoles 15 de julio de 2009

Rapa das Bestas - Sabucedo

video

lunes 6 de julio de 2009

La última "Rapa"


Marcaba el reloj las dos de la madrugada cuando Tomás se metía en su saco en el campamento improvisado bajo la carpa. Eran poco más de las seis cuando las campanas de la iglesia de la localidad gallega de Sabucedo llamaban a misa. Entre tanto, uno de sus caballos, que permanecía separado de la manada, arrastraba el generador al que había sido atado. Mientras, otro tenía que ser sacado del corral por haberse peleado con sus compañeros. Los nervios se habían apoderado esa noche de jinetes y caballos. Para alguno de los caballistas que subirían con Tomás al monte era su primera experiencia, él afrontaba esa noche con el convencimiento de que sería su última vez.

Pasaban las ocho cuando los jinetes comenzaban a ensillar los caballos. La primera subida sería hasta el “prado del medio”, donde eran conducidas las diferentes manadas que viven en libertad durante todo el año en las cercanías de Sabucedo. Desde allí, la mañana sería una sucesión de idas y venidas para buscar, reunir y conducir a los caballos dispersos por el monte.

Los ojos se dirigían al monte donde una niebla cubría las laderas y las nubes del cielo hacían dudar que durante el día fuera a brillar el sol. Los verdes prados y los árboles flanqueaban la carretera que llevaba al camino de subida, donde los tojos cubiertos por el rocío de la mañana comenzaban a apoderarse del paisaje.

Apenas llegando, la primera manada. Nervios. Los jinetes inexpertos trataban de acertar con sus movimientos pero los caballos se resistían a perder su libertad y se escapaban. Varios caballistas se lanzaron a recuperar el grupo, entre ellos Tomás. Cualquiera diría que la noche anterior durante la cena confesaba al último en sumarse a su grupo que esa era la última vez que participaba. En su interior un cáncer le está consumiendo en vida.

Tras un pequeño descanso en el “prado del medio”. El grupo se reunía. Tomás ya había ayudado bajando varias manadas. Su grupo le acompañaba de nuevo. Partían a buscar a los últimos caballos. El cansancio iba haciendo mella en todos. El sol del mediodía calentaba una mañana fresca que había amanecido con niebla. Guiando a las “bestas”, Tomás daba indicaciones con la seguridad del que ha cabalgado por estos montes durante toda su vida “Cierra el paso ahí, junto a los pinos, pero cuidado con la zona embarrada”. Una nueva manada llegaba a su destino intermedio, a reunirse con el resto de caballos. El paso previo a bajarlos al pueblo de Sabucedo.

Comenzaba otra subida. Todos juntos iban a buscar otro grupo de animales. Parecían los más lejanos. A medio camino una voz. “Mirad al horizonte, ¿veis aquello? Es la ría de Villagarcía”. Diferentes tonalidades de verde se iban perdiendo a lo lejos mientras los ojos se adaptaban a la distancia para distinguir el paisaje. Los caballos, al paso, caminaban cansados tras las galopadas de la mañana por los caminos sorteando las piedras sueltas. Un último esfuerzo.

De repente, hombres y mujeres contenían en lo alto de una loma a la última manada. Tomás se abría paso por delante del grupo acompañado por el más inexperto de sus discípulos “¡tú, acompáñame!”. El resto de jinetes los rodeaban para que ningún caballo se escapase mientras se abrían paso entre los matorrales que crecían en algunos casos hasta las rodillas de los jinetes, arañando sus piernas y los lomos de los caballos que saltaban algunos de los tojos para librarse de sus pinchos. Para un hombre que sigue un tratamiento de quimioterapia que le provoca una sensibilidad tal que hasta el agua de la ducha le duele, aquello tenía que ser un infierno, pero Tomás no perdía la concentración ni las ganas. Lo primero era reunir a todos los animales.

Los jinetes que recorrían las laderas buscando a los últimos caballos se iban sumando a la escolta. Los vecinos y los curiosos que habían subido caminando se apartaban abriendo paso. Los animales seguían la ruta marcada por su propietario que caminando iba dirigiendo. Según se acercaba el punto de reunión la tensión aumentaba. A unos doscientos metros, la cabalgada final. La manada entraba rápido en el corral improvisado. Tomás con gesto de satisfacción buscaba de nuevo la atención de su más reciente discípulo. Una sonrisa y el pulgar derecho en alto. Buen trabajo.

La bajada fue la parte más dura. El cansancio acumulado hizo mella en Tomás que a ratos cabalgaba, a ratos caminaba. La adrenalina se había quedado en la parte alta y la debilidad del enfermo comenzaba a ser patente por primera vez en el día. La mañana había sido extenuante, que se había sumado a una noche larga y ajetreada. Su inseparable perro “Mao” escoltaba su caminar. Sus manos, destrozadas por el tratamiento dejaban escapar alguna gota de sangre.

Ya en Sabucedo un último esfuerzo para desensillar y recoger a sus caballos tras darles de beber, habían trabajado muy duro. Después, una frase en sus labios “dejadme unos minutos, necesito descansar”.



Un aloitador saca un potro del curro de Sabucedo antes de que empiece la "rapa"

martes 16 de junio de 2009

Hoy me volvían a preguntar por la religión y recordaba ésta fotografía de dos estudiantes de la Universidad de Bir Zeit, que tomé al caer la tarde de un día de Mayo de 2006.

lunes 15 de junio de 2009

Una mujer palestina camina al atardecer en la localidad cisjordana de Bilin. (Palestina, 2006)

Y una pregunta en el aire ¿Qué pasará con la posible creación de un estado palestino?

sábado 13 de junio de 2009


Claudio Esteva Fabregat

http://www.soitu.es/soitu/2009/06/13/actualidad/1244911724_738666.html

jueves 11 de junio de 2009



Veracruz

miércoles 10 de junio de 2009

No sé porqué me acabo de acordar de aquella canción de Sabina "Yo me bajo en Atocha". Acababa de pedir un helado en un Burger King para aprovechar la conexión a internet y leer las noticias antes de volver al hotel cuando, mientras encendía el ordenador, su letra comenzó a sonar en mi cabeza.

Aún recuerdo la primera vez que me bajé en Atocha. No había cumplido los 18. Estudiaba en la Universidad de Segovia, y me iba a ver a la primera chica con la que tendría algo serio, pero aún no lo sabía, de hecho apenas la conocía. Pasó el tiempo y cumplí los 19 en Madrid, a donde me había trasladado al finalizar el primer curso. Meses después la relación se rompía.

Pasaron los años. Poco a poco me iba haciendo más a la ciudad. En ocasiones acogedora, otras veces dura como sólo ella sabía serlo; bueno, ya decía Joaquín "a mitad de camino entre el infierno y el cielo". Me fui asentando, o crei ir haciéndolo. Corrí, tan rápido como pude, hasta que los acontecimientos superaron mi velocidad y hubo que parar. Otra decepción. Otro fracaso. O quizás sólo un aviso, una lección. Frena, no corras, y busca tu camino. No lo fuerces.

"He llorado en Venecia,
me he perdido en Manhattan,
he crecido en La Habana, he sido un paria en París,
México me atormenta, Buenos Aires me mata,
pero siempre hay un tren
que desemboca en Madrid."

sábado 6 de junio de 2009

A la hora de las copas suena Quique González en el ipod, me peleo con las sábanas por acomodarme en la cama, y en mi regazo descansa el pequeño ordenador desde el que escribo, y le doy vueltas a las próximas fotos pensando en donde ir y qué retratar. De la pereza de hacer el equipaje no me preocupo, hace tiempo aprendí a viajar con lo mínimo.

Meses atrás, hará casi un año rompí con todo. Mi vida personal, mi trabajo. No había sitio para más. Vaciaba un petate que sigue así desde entonces. Y emprendía un viaje sin rumbo ni destino, tratando de conseguir que fuera el camino el que me llevase a algún lado y el tiempo el que me colocase en mi lugar.

La primera parada fue Londres. Viaje de un día. La locura de irse con unas fotos bajo el brazo con la firme idea de conseguir trabajo. Reunión de una hora, o quizás más. De las buenas. Café. Una terraza. Conversación informal sobre fotografía. Un compromiso de darme encargos si me decidía a ir. Y una frase que me abriría los ojos. “Andrés ¿qué tipo de fotografía te gustaría estar haciendo dentro de 5 años?”. La respuesta me trajo aquí...

viernes 29 de mayo de 2009

6x6=...

jueves 28 de mayo de 2009

Varios días en silencio no hablan bien de nada. Pero lo cierto es que llevo varios días demasiado tranquilo, otros demasiado movidos, y otros padeciendo las consecuencias de los cambios de ritmo. No sé si esto justifica la falta de actualidad en el blog, pero desde luego me ayuda a sentirme mejor.
Que cierta la frase de Beckett de que "No hay pasión más poderosa que la pasión de la pereza". Cuando coges el ritmo, aquí en México lo agarras, es la propia inercia la que te ayuda a mantenerte en movimiento, por eso siempre me ha gustado montar en bicicleta. Pero cuando lo pierdes, el esfuerzo para recuperarlo te hace flaquear.
Recuperado, o casi, de un pequeño problema intestinal, y harto de estar en casa. Ansío el momento de cargar la 6x6 con los carretes que tengo en la nevera esperando para ser usados. A ver si así recupero el ritmo y desbloqueo mi mente.

miércoles 20 de mayo de 2009

Los Diableros de la Central en Soitu
http://www.soitu.es/albumes/2009/05/19/mexico/index.html

viernes 15 de mayo de 2009

Diableros

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Se conoce por "diableros" a quienes arrastran los "diablos", que es el nombre que reciben los carretillos en México. La central de Abastos de la Ciudad de México es la más grande del mundo, y por sus 305 hectáreas son miles los carretilleros que se ganan la vida transportando mercancía de uno a otro lado del Mercado.



Central de abastos del Distrito Federal

martes 12 de mayo de 2009

Vuelta a la normalidad

Hoy llega la lluvia, ayer avisaba. Poco a poco la normalidad vuelve a la ciudad de México. Las mascarillas azules van dando paso a las caras de sus habitantes, a los que ya se ve por sus calles y el tráfico gobierna de nuevo el caos de la ciudad.
Las clases han vuelto, y yo a ellas. Mejor dicho, he vuelto por un día a la universidad. Esta vez no en calidad de alumno sino de profesor, eso sí, invitado. Toda una experiencia. 6 alumnos, 6; por lo menos no eran las 5 de la tarde. Una buena faena. ¡Qué taurino! Más de tres horas hablando sobre fotoperiodismo. Sobre sus fotos y las mías. Un poco de influenza, y su tratamiento informativo. Sobre su trabajo. Sus objetivos en esta profesión. Sus razones para estudiar una asignatura de fotoperiodismo.
Y dándoles un consejo. Quizás aventurado e inconsciente. Quizás apocalíptico. Puede que realista. "No trateis de salvar el mundo, sólo contad lo que pasa, ese es vuestro trabajo". Recuerdo el día en que Navia en un taller le dijo a un alumno, algo así como -si en esta vida consigues salvarte a tí mismo, ya es bastante.

jueves 7 de mayo de 2009

De nuevo en Soitu, fotos de México

De nuevo en Soitu, fotos de México

http://www.soitu.es/albumes/2009/05/07/apertura_de_puertas_en_mexico/index.html

Vuelta a casa

martes 5 de mayo de 2009

Primer trabajo de México en www.soitu.es

http://www.soitu.es/albumes/2009/05/04/mexico/index.html
Wendy corretea por la casa, se para y observa la vida de sus habitantes. Pregunta qué haces mientras con su mirada trata de adivinar la respuesta. Mientras Susana, su madre, continua con su trabajo. "Wendy, ven aquí". Hoy tampoco ha habido clase, pero alguien tiene que cuidar de los niños, y en este caso a Susana le toca llevarse a su hija a su lugar de trabajo. Ella es asistenta.
Puede ser que en otra parte de la ciudad, o quizás a una o dos manzanas, un padre juegue con sus hijos mientras se pregunte en qué momento volverá la normalidad a México y podrá volver a trabajar. Es camarero, o aparcacoches, pero todos los restaurantes están cerrados, "sólo para llevar" reza en la entrada de los locales. Su sueldo se basaría principalmente en las propinas que le dejan los clientes. Pero no los hay.
Como medida extraordinaria, y extrema, se decretó hace días un toque de queda oficioso y se pidió a los ciudadanos que no salieran de sus casas, todo para evitar que creciese el número de afectados. Pero muchos de aquellos que no se han visto afectados por la "Influenza" están padeciendo la pérdida de parte de sus ingresos, o la totalidad. El país ha estado casi paralizado.
Si a esto unimos el alto número de cancelaciones en los viajes vacacionales que se esperaban para el próximo verano, el resultado es que la economía mexicana se verá muy afectada. Hasta que el prejuicio hacia el mexicano supuestamente afectado por una gripe porcina no desaparezca, no volverá la normalidad a éste país.
Pero las consecuencias pueden ir mucho más allá que la pérdida de turistas y una serie de clichés que romper. Si la economía se llega a ver afectada en un país tan polarizado como éste, los más afectados serán, como siempre, aquellos de estratos sociales más bajos. Por ello ya hay quien teme que aumente la inseguridad. Puede que sea ir muy lejos con ideas semejantes, pero lo cierto es que la paralización de las actividades durante tanto tiempo no va a traer buenos resultados para la economía del país azteca.
Por lo pronto, Wendy volverá el miércoles, correteará por casa mirará como el chico del acento raro consulta su ordenador y preguntará ¿qué haces?.

jueves 30 de abril de 2009

Ya ha caido la noche sobre México. Un avión cruza el cielo sobre la avenida de Insurgentes, llevando dentro más gente de la que se alcanza a ver por la calle. Pocos coches, menos peatones, y algunos viajeros en el Metrobus. Lo que debiera ser uno de los más bulliciosos momentos del día se convierte en un paseo acompañado por la soledad de las calles. Al menos se ve gente. Pero apenas el reloj marca las 9 de la noche.
Las zonas residenciales permanecen vacías, silenciosas, oscuras. Algunos coches aparcados a las puertas de las casas, por la mañana permanecerán ahi, porque cada día menos gente está yendo a trabajar. La ciudad se vacía por dentro, pero llena sus casas. Los que han podido han adelantado su puente. Los que no, se conforman con la televisión.
En la radio periódicamente se recuerdan las medidas higiénicas a seguir para evitar contagios. Las mínimas. Las de siempre. Las que una madre obligaba a cumplir a su hijo pequeño. Y un rumor en el ambiente de toque de queda, casi informal, una recomendación del presidente Calderón pidiendo a los habitantes que no salgan de sus casas en los próximos 5 días. ¡A dónde vamos a ir si está todo cerrado!

miércoles 29 de abril de 2009



En la ciudad sin horizonte cuando cae la tarde y miras hacia el Este los edificios se pierden entre una nube de contaminación, un manto grisáceo que cubre las montañas que rodean la ciudad y hace que la línea que separa el cielo de la tierra se desvanezca.
La tranquilidad que reina el DF se respira mezclada con su contaminación, pero hoy no son tantos los coches que contaminan el ambiente, ni tanta la gente que respira en la calle. La tranquilidad que reina el DF es la calma que a uno le hace pensar en cuanto durará esto y en qué se quedará. La tranquilidad que reina el DF es un fantasmagórico letargo que con su manto recorre la ciudad en silencio mirando a los ojos de sus habitantes que con la mirada perdida tratan de comprender.
En la ciudad sin horizonte cuando cae la tarde y miras hacia el Este uno se pregunta ¿por dónde saldrá el sol mañana?

martes 28 de abril de 2009

Un inciso en la Influenza

Se despertaba el día a las 9:20 de la mañana en el DF, hacía menos de tres horas que había conseguido conciliar el sueño. La cafeína, los últimos acontecimientos y la preocupación por los que están lejos se habian conjurado para desvelarme. El mensaje decía "todo ha ido muy bien. Un besito". Mi madre acababa de salir de una intervención en el corazón, previa a la que le practicarán el jueves para implantarle un desfibrilador.
Para aquellos que hayais entrado en el blog con la intención de ver algo de México, disculpad la interrupción. Para los que esteis al tanto, es un mensaje de tranquilidad y una buena noticia. Todo está yendo bien. Otro asalto ganado en una pelea que dura ya más de 13 años.
El día antes de venir, mis temores se disparaban, conseguí sobreponerme para comenzar el "proyecto hispanoamericano", ¿recordais? "Me voy, para buscar en otro lugar una razón para seguir dedicándome al fotoperiodismo". La encontré.
Y tú, mamá, que en unos días no podrás leer esto, tranquila, todo está yendo bien, bastante bien. No creas todo lo que mis compañeros españoles cuentan. Muchos de ellos no están aquí.



“Mañana voy a comprarme unos guantes” sentenciaba hoy Mauricio, un taxista del DF un tanto obsesionado con la higiene para evitar el contagio de la Influenza. Mascarilla, pañuelo para frotarse los ojos. “El problema viene cuando te tocas la boca, la nariz o los ojos; si tocas donde ha tocado alguien infectado es cuando te puedes infectar” alecciona a los clientes que suben a su taxi.
México temblaba a media mañana, las oficinas se desalojaban, y la gente que había acudido a trabajar llenaba los alrededores de los edificios de oficinas acompañados por miembros de protección civil y policía, ocupando los espacios que dejaban libres los transeúntes que hoy tampoco caminaban por las calles, y los pocos niños que jugaban en los parques lo hacían solos.
Pero la sonrisa no se pierde, el ser humano siempre es capaz de plantar cara a la adversidad, y si bien bajo el “tapa bocas” sólo se intuye, ya hay quien lo decora para alegrar el paso por el Zócalo, o quien directamente se lo quita para poder besar libremente a su pareja.

lunes 27 de abril de 2009




Cuando el silencio es prolongado una sensación de tristeza se apodera de la gente. Cuando la mascarilla cubre tu boca optas por mantenerla cerrada y prolongar así el silencio. Cuando tantos llevamos la boca tapada y no hablamos convertimos al DF, una de las ciudades más bulliciosas en un alma triste que camina a paso lento como los pocos habitantes que se atreven a salir a la calle.
Pero el desconocimiento, la alarma social, la rápida aparición de casos, hace que ninguno seamos capaces de evaluar en su justa medida la magnitud de la situación. Mañana tampoco habrá clase. En toda la semana no la habrá. Muchos trabajadores no acudirán a su puesto de trabajo por precaución.
Es bien sabido que antes de lanzar una alarma hay que intentar frenarla, y es de ley que un Gobierno no quiera alarmar innecesariamente a su población. Pero según van apareciendo datos se vé que esto podría venir de más atrás. Que un periódico lanzase la alarma en portada y a toda página fue algo que llegué a considerar como amarillista, pero quizás en este caso debería reconocer el hecho de un ejercicio periodístico que cumplió la máxima de "el pueblo quiere saber", sólo que el pueblo vivía feliz en la ignorancia, y los únicos que quería saber eran los familiares de los que habían fallecido sin saber que padecían.
Son ya varios los países que cuentan con casos de "Influenza", y parece que todos tienen el mismo punto de origen, Mexico DF. Una zona cero de más de 20 millones de habitantes que ha silenciado sus calles. Hoy de nuevo saldré a las calles a encontrarme de nuevo lo que ayer y antes de ayer ví, a buscar una historia nueva. A tratar de hablar tras mi máscara a otra máscara con una persona detrás.

domingo 26 de abril de 2009

Evitaba quitarse la mascarilla mientras con sumo cuidado se maquillaba sentada en un banco de la Avenida de la Reforma, quizás esperando al autobús. La ciudad de México habia amanecido en casa, y en sus calles se notaba cierto temor matinal.
El tráfico era más fluido que de costumbre para una mañana de sábado, y por las calles no caminaba mucha gente, algunos de ellos con la cara descubierta, otros con la mascarilla medio quitada, retando a una enfermedad que no tenían muy clara cuál era. La desinformación y el cruce de noticias contradictorias, datos que varían de unas fuentes a otras y el sensacionalismo de algunos medios ayudaban a que se surgiese el temor entre muchos ciudadanos y que otros lo tachasen de ser una cortina de humo.
Mi realidad es que todos a mi alrededor estamos bien.
Mañana os seguiré contando.


jueves 19 de marzo de 2009

Howick. Southafrica

lunes 16 de marzo de 2009

Tel Aviv (2006)

jueves 12 de marzo de 2009


Cape Town, Southafrica

miércoles 11 de marzo de 2009


Southafrica

lunes 23 de febrero de 2009

Alicia & Oscar, smiling after skiing

domingo 1 de febrero de 2009

domingo 25 de enero de 2009

San Isidro (León, Spain) A snowboard lies on the snow as the ski resort keeps closed due to bad weather.

sábado 17 de enero de 2009

Ramallah, West Bank. 24/May/2006. Two men are carrying the body of a guy shooted by Israelian soldiers during a raid. He died, as hundreds in Gaza. Just Stop the war.

jueves 15 de enero de 2009

While people is napping



martes 16 de diciembre de 2008

Time for praying. Jerusalem