miércoles, 29 de abril de 2009



En la ciudad sin horizonte cuando cae la tarde y miras hacia el Este los edificios se pierden entre una nube de contaminación, un manto grisáceo que cubre las montañas que rodean la ciudad y hace que la línea que separa el cielo de la tierra se desvanezca.
La tranquilidad que reina el DF se respira mezclada con su contaminación, pero hoy no son tantos los coches que contaminan el ambiente, ni tanta la gente que respira en la calle. La tranquilidad que reina el DF es la calma que a uno le hace pensar en cuanto durará esto y en qué se quedará. La tranquilidad que reina el DF es un fantasmagórico letargo que con su manto recorre la ciudad en silencio mirando a los ojos de sus habitantes que con la mirada perdida tratan de comprender.
En la ciudad sin horizonte cuando cae la tarde y miras hacia el Este uno se pregunta ¿por dónde saldrá el sol mañana?

2 comentarios:

Rigolox dijo...

Qué pasa camarada? Llevo años soñando por hacer esa escapada a América para reencontrarme a mi mismo, de una manera diferente a la tuya pero a la vez muy similar.

Me alegro que tanto tú como tu madre esteis bien.

Abrazos

Anónimo dijo...

Llegue hasta aqui por medio del blog de Paula.
FELICIDADES. tus fotos son geniales y los comentarios fantásticos.
Deseo que tu madre se recupere, para que pueda disfrutar de tus exitos que seguro vas a tener.!AH! y cuida de nuestra Paula, queremos verla de vuelta en Rincón de Soto. un saludo Piluchi